Sonatas de Gerardo Gandini en el CETC

Este jueves 8 , viernes 9 y sábado 10 se presenta la integral de las sonatas de Gerardo Gandini, en el Centro de Experimentación del Teatro Colón. Esto es las 8 sonatas para piano y la sonata para cello.

Allí voy a estar tocando la 4ta Sonata, el sábado: Cada sonata tiene un intérprete diferente, muchos muy jóvenes y todos talentosos. La idea y convocatoria es de Lucas Urdampilleta, curador de estos conciertos, y sirve de puente y de facilitador entre generaciones de pianistas para acceder al repertorio y a la posibilidad de mostrarlo en el mejor lugar posible.

Recuerdo la sorpresa de Gerardo cuando le propusimos con Süden que nos dirigiera en 2005. Nos contaba el esfuerzo que fue para su generación lograr que los intérpretes hicieran su música, muchas veces a desgano o con manifiesta enemistad. El que músicos jóvenes lo hiciéramos porque queríamos y por amor a esa música lo conmovió (bueno, al menos le llamó la atención.)

Que haya hoy ocho pianistas, algunos muy jóvenes, haciendo su música (y algunos más: Aparicio Alfaro acaba de presentar un concierto con tres Sonatas de Gerardo en Santa Fe) es señal de un progreso y de una articulación positiva en la transmisión de una idea y un tipo de repertorio.

Gandini compuso su primer sonata en 1995 inmediatamente después de su ópera La Ciudad Ausente. Retomó un título tradicional para una forma de expresión pianística cuando ya tenía una obra hecha y un éxito reciente. Aunque aparecen muchos de los recursos compositivos de su catálogo, las sonatas terminan por ser una investigación sobre sus propias obsesiones y al mismo tiempo una expresión de su estilo como intérprete.

Muchas de las partituras tienen cantidad de cosas libradas a juicio del intérprete: notas flotantes, ausencia de dinámicas, acordes imposibles sobre los que hay que decidir el orden para tocarlos, rubatos, fermatas e indicaciones como “vagamente”. Una de las posibilidades es recurrir a la memoria de su estilo, la otra apropiarse de la obra y elegir el propio toque. En ambas se pone de manifiesto una de las características de estas obras: son piezas para tocar. Tienen un pianismo esencial que obliga al contacto con el sonido, a pesar y contrapesar cada sonido y reaccionar a las resonancias.

[Qui vibrano intese secrete]

Las otras resonancias de las sonatas tienen que ver con la historia de la música. Casi toda su música usa citas y las sonatas no son la excepción: del tango “Los Mareados” a Gesualdo pasando por Bach, Schumann y sus propias obras, relecturas de relecturas. Estas citas configuran un universo musical que él llamó alguna vez el “Museo Sonoro Imaginario” y que sin embargo no constituyen una letra muerta o un simple catálogo sino que son una forma de poner en escena el potencial musical de aquello que le llamó la atención.

[Curiosamente la que me toca, la sonata IV, no tiene una cita explícita (Gandini suele anunciarlas) sino que es claramente una carta de amor: Sus dos movimientos son “Para Neli” y “Noche/Tashigar”]

Tengo la sensación de que el estilo de las sonatas va progresando de una concepción formal más cerrada hacia una experimentación y una libertad que tienen que ver con esa introspección de la que hablaba antes, buceando más profundo en su inconsciente sonoro.

La quinta sonata fue compuesta para ser presentada en la Biblioteca Nacional. Tomó la inspiración para la forma del cuento “La Biblioteca de Babel” de Borges, o mejor dicho de su epígrafe (cita de cita), tomado del ensayo de Robert Burton “Anatomía de la Melancolía”: “By this art you may contemplate the variation of the 23 letters…”

“Anatomía de la Melancolía” fue el título que terminó tomando el ciclo de sonatas para su publicación. Adecuado sin duda por la tristeza que se trasluce en muchas de las piezas, pero también por el espíritu profundamente analítico y por qué no, juguetón con que están tratados los materiales.

Gandini murió el 22 de marzo. No va estar para tocar, ni para escuchar. Pero no es sólo melancolía lo que va haber en estos conciertos sino también la alegría de haberlo conocido o de tener sus obras: la señal del paso de un hombre generoso y profundamente musical que transmitió y dejó conocimiento, enseñanzas y anécdotas pero, sobre todo, hermosa música.

Jueves 8 de agosto
Sonata V  (Intérprete: Fernando Palomeque)
Sonata VI (Intérprete: Malena Levin)
Sonata para violonchelo (Intérprete: Martin Devoto)
Viernes 9 de agosto
Sonata I (Intérprete: Victoria Gianera)
Sonata II (Intérprete: Leandro Rodríguez Jáuregui)
Sonata III (Intérprete: Lorena Torales)
Sábado 10 de agosto
Sonata IV (Intérprete: Diego Ruiz)
Sonata VII (Intérprete: Sebastián Gangi)
Sonata VIII (Intérprete: Lucas Urdampilleta)
 
20:30 hs
CETC – Teatro Colón
Tucumán 1171
 

[Edit: Nota de Diego Fischerman en Página 12Nota de Gustavo Fernández Walker en Revista Ñ]

 
Gandini
 

 

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