Fui a Durazno y Convención y había una Farmacia (3)

Fui a Durazno y Convención y había una Farmacia (1)
Fui a Durazno y Convención y había una Farmacia (2)
 
Terminada la función
(Canción, paloma y baraja)
Todo cabe en una caja
Todo, menos la canción.
 
(Raúl González Tuñón)

El uso de dos temas contrastantes para estructurar una pieza musical debe ser viejo como la historia de la música y uno de los más comunes: estrofa-estribillo, fuga-misterio, etc.

Mucho menos común es usar temas musicales diferentes para representar temáticas diferentes en la letra. Y es curioso porque, a primera vista, es un recurso bastante simple. Supongamos que quiero hacer una canción sobre “La Guerra y La Paz”: agarro y compongo un tema movido para la parte de la letra que habla de la guerra y uno tranquilo para la de la paz. “Romeo y Julieta” un tema para hablar de Romeo, otro “más femenino” (?) para Julieta, cuando se superponen los temas se consuma el amor.

Un tema para Mariel, otro para el Capitán, uno para la Pelícana otro para el Androide, etc. Pero no, no es tan común.

Jaime Roos acumula las imágenes del barrio de su infancia dividiéndolas en dos grupos, uno para la calle Durazno, otro para Convención. Las estrofas correspondientes a cada calle tienen un tema musical diferente.

Después de la introducción, con la guitarra haciendo la base de “Durazno” y el pregón del canillita se alternan los temas.

El tema de Durazno tiene una armonía modal y casi estática con la cuerda de mi de la guitarra sonando permanentemente y el bajo moviéndose en una melodía angulosa.

El tema de Convención está más cargado rítmicamente, cambia de acorde a cada compás subiendo por cuartas por la armonía de “Les Feuilles Mortes”. El ataque sobre la subdominante (el primer cambio de acorde notorio de la canción) puede hacer pensar que este es el estribillo. Sin embargo no, salvo una repetición, las letras son todas distintas.

El tema de “Durazno” está orquestado principalmente con guitarra, bajo y la batería tocando bombo y Hi-hat. Lo canta Jaime Roos, bastante agudo pero con su timbre característico.

En “Convención” entra la percusión, la batería abre al platillo y agrega el tambor, el piano ataca con un tumbao. Canta Jorge Vallejo, con una voz más aguda y nasal.

Las frases de “Durazno” dejan mucho espacio libre. Varios compases empiezan sin canto. Esto deja espacio para frasear de una manera más libre la melodía.

Las oraciones de “Convención” tienen acentos en todos los compases. El fraseo es rítmicamente estricto. La repetición de letra (“la vida /la vida como siempre dura”) y el tipo de estructura musical hacen que toda la frase “camine” permanentemente hacia adelante hasta el cierre sobre la palabra “Convención”.

El motivo inicial (“La calle Durazno”) tiene el acento en la segunda nota, el segundo acento (el de Durazno) queda desplazado con respecto al compás creando un efecto suspensivo.

durazno 1

El motivo de Convención está al final “en la calle Convención” y cierra todas las oraciones. Sería tentador que este motivo fuera la inversión del de Durazno, pero no. Lo que sí sucede es que el de Durazno es suspensivo y el de Convención es resolutivo (lógico, una palabra es grave y la otra aguda).

durazno 2

El clima bucólico de “Durazno” se asocia rápidamente a imágenes como “a la hora más lenta / la siesta obligada / del jacarandá”. El ritmo activo de “Convención” a “Candombe, murga y batucada” (única letra que se repite, como pseudo-estribillo)

Durante mucho tiempo asocié este contraste de la música a un contraste entre lo que sucedía en ambas calles. Una calle bucólica, con siesta y barrios chatos. Otra activa, con candombe, taconeo y canillas vociferantes.

En realidad las letras de Convención también tienen su parte bucólica: “Los perros de los bichicomes, durmiéndose por los rincones” pero la música es más poderosa.

Se acumulan los sentidos y las imágenes sobre cada una de las calles y cada uno de los temas. El cierre final yuxtaponiendo los dos motivos (“La calle Durazno… y Convención”) genera la ilusión del cruce de ambas calles y la condensación de todas las imágenes en un solo punto. Espacial, en la esquina, y musical en el cierre de la canción.

durazno 4

Ya vimos que en realidad, en Durazno y Convención no hay ninguna de estas cosas y que si las hubo solo podemos imaginarlas por lo que cuenta Roos. Pero creo que en la música está la fuerza que hace que creamos que todo lo que dice la canción existe realmente. Es la manera de poner en música esas imágenes lo que lleva a cientos de personas a pararse en esa esquina en espera de una epifanía.

En realidad, la epifanía ya sucedió al escuchar la canción. La siguiente nos puede esperar en cualquier esquina y es propia y personal.

Análisis Durazno y convencion

La costumbre de incluir un tercer tema o sección intermedia para crear variedad también está ampliamente difundida. Toma diversos nombres: interludio, puente, middle-eight…

En Durazno y Convención el tercer tema no tiene letra. Cito del artículo de César Bianchi:

Se le apareció, como un espíritu, y él la dejó manifestarse a piacere. La canción primero se iba a llamar La calle Durazno, confiesa, hasta que se dio cuenta que quedaría mejor si también aludía a Convención, la calle donde de hecho él vivía. Intentó distinguirlas, en la letra y en la música: definió a Durazno por su paisaje geográfico y a Convención por el paisaje humano, variopinto. Y entre ambas, una tercera música, la de la esquina, “que es viento, viento y mar, y no tiene letra”. (Durazno y Convención, la esquina donde no pasa nada)

Esta tercera música, el tema del viento, es un larguísimo interludio sobre un solo acorde. Tiene dos melodías, una al principio que Jaime canta con la letra “por la calle Durazno…” y otra al final que cita textualmente (3:28) el interludio instrumental de “Cometa de la Farola”. Seguramente allí aludía al viento que impulsaba la cometa en el Parque Rodó. (tema en 1:19)

durazno 3

La relación se establece cuando, como en mi caso, se escuchan los dos temas en el mismo compilado (aunque sea doce temas después) o cuando se sigue la obra de Roos en un plano más grande. Las menciones al viento son la clave y si no, queda como un dato más entre las miles de resonancias de la canción pero que contribuye a construir la magia, uno más de los puentes que tiende la canción en todas direcciones.

 

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