Muchacha = guitarra

Entre los muchos tópicos de la poesía amorosa es común comparar a la mujer amada a diversos objetos, valiosos, preciosos, o con alguna cualidad que se quiere resaltar.

Es común también la comparación entre la guitarra y sus curvas con las de una mujer. Pero  las dos canciones que vamos a analizar presentan una tesis por lo menos curiosa:

  1. Una muchacha es una cosa.
  2. Su valor es equivalente al de una guitarra.

Veamos:

Una muchacha y una guitarra
para poder cantar,
esas son cosas que en esta vida
nunca me han de faltar.
(Roberto Sánchez-Oscar Anderle: Una muchacha y una guitarra,)

No hay mucho que analizar, tanto la muchacha como la guitarra son “cosas”. Ambas están en plano de igualdad para el cantante: “nunca le han de faltar”. Veamos el estribillo de la segunda canción:

Hay tantas cosas
yo sólo preciso dos:
mi guitarra y vos.
(Jorge Drexler: Guitarra y vos)
 

No se refiere específicamente a una muchacha, pero sí se infiere una persona amada. La enumeración incluye tanto objetos físicos como culturales, pero poner en plano de igualdad a “vos” con uno de ellos resulta extraño.

No se puede censurar: en la primera acepción del RAE “cosa” es “todo lo que tiene entidad…” pero la segunda dice “Objeto inanimado, por oposición a ser viviente.” Tambièn es cierto que se le puede decir a alguien “cosita rica” o cantar “Olha que coisa mais linda, mais cheia de graça” pero resulta un poco chocante tanto la equiparación a objetos que se pueden poseer y utilizar, como el tratamiento de “cosas” para las personas. Uno no dice “El recital estuvo bueno, quinientas cosas pagaron entrada”, “Reserve una mesa para dos cosas”, etc.

En relación con esta cosificación del ser amado y de la muchacha en particular, Luis Alberto Spinetta analizó su canción “Muchacha, ojos de papel” 20 años después de su composición en términos bastante críticos. En una entrevista en el programa Cómo hice lo recuerda así:

“Yo hice un texto filosófico desmitificando las bondades del individuo que canta: El que canta es bravo. Porque, de alguna manera es algo que está en la sociedad humana que es la dominación: El tipo a la mina quiere que se quede ahí, y que no se mueva. (…) Es algo machista. Y después encima le afana un color ¿Por qué, pobre piba? Yo lo analicé mucho y la letra… Es decir: bajo la superficie esa bucólica que tiene, amorosa… (…) ¿Por qué el tipo la liga con cosas que no son de nuestro mundo? No sé. No hay nadie con ojos de papel, sólo un muñeco de papel. El tipo no es tan inocente, pretendía algo más que la canción en su idea, algo más que declamarle su amor”

Esta lectura implacable encuentra su expresión por el absurdo en la versión de Muchacha del Ránking de Todo x dos pesos (minuto 0:50):

Mientras que el mecanismo básico del Ránking consistía en inventar letras con una sonoridad similar a la original y contenido absurdo o procaz, la versión de Muchacha mantiene casi intacta la letra y se dedica a interpretarla literalmente: Una muchacha con ojos de papel, voz de gorrión, pies pequeños, pechos de miel y corazón de tiza es un monstruo.

Para cerrar en un tono menos pesimista, aquí está el link al programa de Encuentro. Cerca del minuto 16:00 empieza la parte mencionada, y Emilio del Guercio le ofrece a Spinetta una lectura mucho más optimista sobre los “ojos de papel”.

Disclaimer: Este análisis no implica juicio estético o de valor sobre las canciones mencionadas, que, ya que estamos, me gustan mucho. Bueno, casi todas.

Otra cosa es con guitarra…

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One Response to Muchacha = guitarra

  1. Silvia says:

    Excelente…!

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