Problemas vocales

Primero hay una palabra. La primera letra de esa palabra. La palabra es “ersten” y en alemán quiere decir “primero”. De ahí todo se va al demonio.

Resulta que uno está en un coro y hay que cantar una canción de Brahms. Y la canción dice “ersten”, ¿cómo se pronuncia?. Si uno no sabe alemán le pregunta a gente que sabe, escucha versiones. Algunos dicen una ‘e’, otros oímos casi una ‘i’. Pueden juzgar ustedes mismos. La palabra en cuestión está en el segundo verso.

In stiller Nacht,
zur ersten Wacht,
ein stimm begunnt zu klagen.
 

Acá hay dos versiones más. (La segunda empieza en 2:40)

Para empezar por el final, personas dignas de fe, incluyendo tres profesoras de alemán, juran que es una ‘e’. Es lo que se llama “e larga”

Pero ¿qué es una vocal? El aire sale de los pulmones, pasa por las cuerdas vocales que vibran con un sonido complejo. Ese sonido resuena en la boca (abreviando) y la forma que le damos a la parte de adentro de la boca refuerza algunas bandas de frecuencia y filtra otras. El resultado da lo que percibimos como vocales diferentes.

Esto lo demuestra de forma contundente Hugo Domínguez (el “luthier de Les Luthiers”) en este video.

Esas bandas de frecuencia se llaman formantes y se generan por la forma de las cavidades de la boca. Por ejemplo, pruebe a decir “eeeee” y vaya adelantando la lengua hasta que se transforme en “i” o diga “iiiii” y abra las mandíbulas tratando de que siga siendo una ‘i’: no se puede. Si le preguntan, diga que está trabajando para la ciencia. Los dos parámetros que definen las vocales que son abertura (altura de la boca, digamos) y localización (cuanto de adelante está la lengua, digamos) se expresan en las dos primeras formantes y se puede hacer un mapita (hay un tercer parámetro que son los labios redondeados pero en castellano no lo usamos).

Spanish Vowel Formants Bradlow1995

En castellano tenemos cinco vocales. Acá hay que distinguir ‘fonema’ de sonido. Fonema es lo que nos sirve para distinguir “pato” de “peto” (y de otras opciones que prefiero no mencionar). No importa si uno habla con la papa en la boca o abriéndola como un cocodrilo, se escucha una de esas cinco versiones. No existe “päto”.

En alemán hay chiquicientas vocales. El famoso ensamble “Süden” en castellano se pronuncia igual que “suden”, pero en alemán no (y según google uno quiere decir “sur” y el otro”cervezas” lo cual es muy apropiado) Entonces en alemán también existen la ‘e’ y la ‘e’ larga que es la que nos atañe aquí. Pero un oído hispanooyente no entrenado, como el mío, no las puede distinguir. Yo escucho, o bien una ‘e’ o bien una ‘i’.

En mi defensa, encontré este cuadrito:

Acá se ve que la ‘e:’ de “ehre” (que es la misma ‘e’ larga que la de “ersten”) está más cerca de la ‘i’ que de cualquier otra cosa. Pero no hay caso, el argumento irrebatible de la profesora es que para un alemán, es siempre una ‘e’ (yo sospecho que porque se lo imaginan escrito). Entonces si uno dice ‘ersten’ con “e argentina” se escucha que uno tiene acento extranjero, pero si dice  ‘irsten’ se escucha otra palabra. El argumento científico choca contra la realidad de los sujetos: Así como un porteño o rosarino puede jurar que pronuncia las eses finales aunque ningún observador objetivo las perciba, una alemana podría jurar que la ‘e larga’ no tiene nada de ‘i’.

El nombre “Peter” en alemán se pronuncia con la misma ‘e’ impronunciable de ‘ersten’. Seguramente fue este trauma lo que llevó al compositor Peter Ablinger a establecer una larga serie de piezas donde ‘armoniza’ discursos grabados por personajes famosos y los acompaña al piano trabajando desde el análisis de los diversos parámetros de la voz hablada.

Pero eso, en la continuación

 

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