Semiosis del pimpollo (2)

(primera parte: canciones con instrucciones)

2- Yo lo escribo, yo lo canto, yo lo bailo.

Y aquí estamos bailando esta música con letras tan útiles que nos permiten integrarnos a la fiesta siguiendo los pasos en cada momento.

Moviendo la cadera, moviendo la cadera.
Moviendo la cadera, moviendo la cadera.
A la derecha, a la izquierda, a la derecha, a la izquierda.
A la derecha, a la izquierda, a la derecha.
(Los Hermanos Rosario, La dueña del Swing)         

Levantamos las manos, damos golpecitos, vamos para adelante y para atrás siguiendo las directrices de los cantantes. Pero ¿quiénes son estos músicos y autores que tan generosamente nos permiten integrarnos con su arte?.

Ahora El Símbolo te va a enseñar
un pasito nuevo pa’ bailar
(El símbolo, 1,2,3)

No necesito preguntarlo, muchas veces la misma canción lo dice. Eso evita la otra sensación de estar fuera de lugar por desconocer aquello que es común a todos los demás. Puedo bailar, puedo conocer al autor, o al menos al intérprete.

Y aquí se viene Azul Azul con este baile que es una bomba
(Azul Azul, Bomba)

¡Caray! El grupo es Azul Azul, sin duda, pero el baile no es “La Bomba“, es “una bomba” con minúscula. Me entra la duda de si se refiere a la danza, al nombre de la canción o, en sentido figurado, a las características explosivas de este baile. Tanta ambigüedad…

Bate que bate, que bate, Chocolate.
(Chocolate, Mayonesa)

Esto es cada vez más enigmático. Necesito más información para distinguir el grupo del tema. Supongo que la repetición de Mayonesa hace que ese sea el título de la canción y Chocolate el grupo.

Que el estribillo mencione el título es algo común. Ayuda a identificar el tema, a memorizar su nombre, a distinguirlo de la miríada de canciones existentes. Pero en este género parecería que no sólo hay que explicitar qué se está cantando sino quién es el locutor y enunciador: “Este soy yo, estoy aquí y ahora cantando esto que es precisamente esta canción”.

Sumido en estas reflexiones perdí el hilo del baile. Pero justo ahora está sonando una canción sin instrucciones.

This beat is, this beat is, this beat is Technotronic.
[Este pulso es…, este pulso es…, este pulso es Technotronic]
(Technotronic, This Beat Is Technotronic.)

Vaya. La autorreferencia total. Música, título y grupo giran y se entrelazan como en un caleidoscopio. Empiezo a dudar de la existencia de los Beatles. Después de todo, nunca los escuché decir que ellos eran los Beatles. En cambio cantaron:

We’re Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band.
[Somos la Banda del Club de Corazones Solitarios del Sargento Pimienta]
(The Beatles, Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band)

Así que si ellos lo dijeron, entonces ese debe ser el verdadero nombre de la banda. Y, por lo tanto, los Beatles no existen, como en las tramas conspirativas.

Dura poco la tristeza de esta revelación. En seguida pienso en una oportunidad de negocios: Mejor que una banda tributo sería una banda que en todas sus canciones diga en algún momento “Somos los Beatles”. Sin duda, todo el mundo lo creería y podríamos aprovechar la publicidad previa.

(Tercera parte)

Comentarios

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5 Responses to Semiosis del pimpollo (2)

  1. Mari says:

    Mayonesa es lo más!!!

  2. Jorge says:

    Es que los beatles ERAN la banda del Sgt. Pepper. ¿No viste la foto en la tapa del disco?

  3. Conrado says:

    Este es genial! No paro de reir. Gracias

  4. Horacio says:

    Esto es una mezcla de Eber Ludueña y cursogonogo

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